Exterior

El cercado se encuentra sobre una grande base marmórea, casi enteramente resataurada, dividida en dos registros decorativos: el inferior vegetal, el superior figurado, con representación de escenas míticas a los lados de las dos entradas y con un desfile de personajes sobre los otros lados. Entre ellos un haz de separación con un tema a esvástica, ampliamente reconstruida.

Registro superior. Lado Oeste
Sobre el lado izquierdo de la fachada del recinto, se conserva un panel con la representación del mito de la fundación de Roma: Rómulo y Remo vienen amamantados por la loba a la presencia de Fáustulo, el pastor que adoptará y crecerá los gemelos, y de Marte, el dios que los había engendrado juntandose con la vestal Rea Silvia. Al centro de la composición se representa el higo ruminal, debajo del cual vinieron amamantados los gemelos. Sobre el árbol se pueden distinguir las garras de un pájaro, en el 1938 completado como un águila, pero a lo mejor pájaro carpintero que, como la loba, es sagrado para Marte. El dios está representado en su rol de guerrero, con lanza, yelmo crestado decorado con un grifo y coraza sobre la cual se distingue la cabeza de una Gorgón.
A la derecha de la frente del cercado se vee el relieve que representa Eneas, ya allá con los años, que sacrifica a los Penados y por lo tanto se retrae como sacerdote con la cabeza cubierta, en el acto de hacer una ofrenda sobre el altar rústico. La parte final del bloque derecho se ha perdido, pero casi ciertamente sustentava una pátera, una copa ritual, como se deduce por la presencia de un jóven asistente del ritual ( camillus) que lleva una bandeja con fruta y panes y una jarra en la mano derecha. Un segundo asistente al ritual empuja una cerda hacia el sacrificio, probablemente en el lugar mismo en el cual se fundará la ciudad de Lavinium si se interpreta la escena a la luz del VIII libro del Eneidas. Recientemente, en cambio, se ha ipotizado que el personaje que sacrifica sea Numa Pompilio, el segundo de los siete reyes, que propio en eò Campo Marcio celebró un sacrificio para la concordia entre Sabinos y Romanos, en ocasión de la cual se sacrificó una cerda.

Lado Este
A la izquierda del lado este del cercado, se encuentra el panel con la representación de la Tellus, la Tierra Madre, es decir, según una distinta interpretación, Venus, madre divina de Eneas y progenitora de la Gens Iulia, a la cual pertence el mismo Augusto. Una ulterior lectura interpreta esta figura central como la Pax Augusta, la Paz, que da el nombre al Altar. La diosa sienta sobre las rocas, vestida con un ligero quitón. En la cabeza velada, una corona de flores y de fruta. A sus pies, un buey y un carnero. La diosa sostiene a sus lados dos amorcillos, uno de los cuales atrae su mirada brindádole una manzana. En su vientre, un racimo de uva y de granados completan el retrato de la divinidad progenitora, gracias a la cual prosperan hombres, animales y vegetación. A los lados del panel dos jóvenes mujeres, las Aurae verificantes, la una sentada sobre un dragón marino, la otra sobre un cisne, símbolo respectivamente de los vientos benéficos del mar y de la tierra.
Sobre el panel de la derecha se conserva en cambio un fragmento del relieve de la diosa de Roma. La imagen representada, ha sido completada con la argamasa. Está sentada sobre un trofeo de armas, y esto nos indica que podría ser la diosa de Roma, cuya presencia tiene que leerse en estrecha relación a la de Venus- Tellus, ya que la prosperidad y la paz están garantizadas por Roma victoriosa. La diosa está representada como una amazona: la cabeza con el yelmo, el seno derecho desnudo, el cinturón de cuero que cruza el busto sustenta una corta espada, una asta en la mano derecha. Muy probablemente formaban parte de la escena las personificaciones de Honos y Virtus, colocados a los lados de la diosa, con las semblanzas de dos jòvenes divinidades masculinas.

En los lados norte y sur, se representan dos multidudes de personajes, que se mueven de izquierda hacia derecha; entre ellos aparecen sacerdotes, asistentes al culto, magistrados, hombres, mujeres y niños, cuya identidad histórica se reconstruye solamente en via hipotética. La acción cumplida en el desfile no es del todo cierta: según algunos, la escena representa el reditus Augusto, es decir la cerimonia de acojida en honor del princeps de regreso de su larga estadía en Galia y en España; según otros, representa l' inauguratio de la misma Ara Pacis, es decir la cerimonia a lo largo de la cual, en el 13 a.C., se procedió a delimitar y consagrar el espacio sobre el cual habría surgido el altar.
El cortejo, en ambos lados del cercado, se abre con los litores, seguidos por los miembros de los máximos colegios sacerdotales y a lo mejor por los cónsules. Enseguida despuès empiezan a desfilar los miembros de la familia de Augusto. En el lado Sur, se han reconocido con certeza el mismo Augusto, coronado con el laurel, y los cuatro flamines mayores, sacerdotes con el caraterístico sombrero con punta metálica, Agripa, representado con la cabeza cubierta por la extremidad de la toga y con un rollo de pergamino en la mano derecha y finalmente el pequeño Gaio César, su hijo, que se agarra al traje paterno. Agripa es el hombre fuerte del imperio, amigo y género de Augusto, del cual ha casado, en segundas bodas, la hija Giulia. Es además padre de Gaio y Lucio César, adoptado por el abuelo y destinados a sucederle en el mando.
Gaio parece dirigirse hacia la imagen femenina que lo sigue, en la cual normalmente se reconoce Livia, la esposa del príncipe, representada con la cabeza velada y la corona de laurel que hacen de ella una figura de alta clase. Según una interpretación más reciente, esta figura debería identificarse con Giulia, que en esta ocasión aparecería siguiendo el marido y su primogénito Gaio.
En la imagen masculina que sigue se reconoce generalmente Tiberio, aunque esta identificación se pone en duda considerando el hecho que el personaje viste calzados plebeyos, particular que non se le da a Tiberio, descendiente de una de las familias romanas de la más antigua nobleza.
Al llamado Tiberio sigue un grupo familiar, probablemente formado por Antonia Minore, nieto-sobrino de Augusto, por su marido Druso y por su hijito Germánico. Druso es el único retrato con trajes militares, la característica paludamentum: de hecho en el 13 a.C., él se encontraba empeñado a luchar las tribus germánicas al este del reino. Sigue un segundo grupo familiar, verosimilmente formado por Antonia Maggiore, sobrina de Augusto, por su esposo Lucio Domizio Enonarbo, cónsul en el 16 d.C., y por sus hijos Domicia y Gneo Domizio Enobarbo, futuro padre de Nerón.

Lado Norte
Iniciando la lectura a partir del lado izquierdo, entre los personajen que desfilan ha sido reconocido Lucio César, segundogénito de Agripa y Giulia, él también adoptado por Augusto. Aquí está representado como el más pequeño de los niños, conducido por la mano. La figura femenina velada que sigue podría ser la madre de Giulia, hacia la cual se dirigen las miradas de los que la rodean. Muchos, en cambio, creen que Giulia tendría que ser reconocida en el otro lado del cortejo, en el lugar de Livia que la sostituiría sobre este lado. La figura matronal colocada detrás de Giulia/Livia, se reconoce genralmente como Ottavia Minore, hermana de Augusto. Entre las dos mujeres se evidencia en primer plano la imágen de un jóven, reconocido como tercer hijo de Agripa y de la primera esposa Marcella Maggiore. A las espaldas de Ottavia es bien visible la pequeña Giulia Minore que como nieta de Augusto, goza del derecho de aparecer por primera entre las niñas presentes a la cerimonia.
Queda en cambio muy dudosa la identidad de las imágenes a las espaldas de la pequeña Giulia.

Registro inferior. Lado Norte y Sur.
El registro inferior del cercado está decorado con un friso vegetal compuesto por zócalos que salen de una frondosa macolla de acanto; desde el centro del acanto se desprende verticalmente una candelero vegetal. Desde los zócalos representante el acanto se desarrolan hojas de hiedra, de laurel, de vid, se desarrollan zarcillos y palmeritas, y donde los tallos se afinan, envolviendose en aspirales, brotan flores de todo tipo. En la espesa vegetación encuentran hospitalidad pequeños animales y veinte cisnes con alas abiertas, que destacan el ritmo de la composición. Este relieve vegetal ha sido puesto en relación con la IV Egloga de Virgilio, donde el seculum aureum, el regreso a la edad feliz y pacífica, se anuncia con la producción copiosa y espontánea de frutas. Además de la alusión génerica a la fertilidad y a la abundancia, consecuencia del regreso a la edad del oro, el friso puede leerse también como una imagen de la pax deorum, de la coniciliación de las fuerzas divinas que aguantan el entero universo, y realizadas gracias al adviento de Augusto.